Ciudad del Maíz

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Valle del Maíz

Jul 09, 2012
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Ciudad del Maíz

Compartiendo fraternalmente la cálida aridez esteparia, socarrada y seca, de la Zona Media, y la tórrida y mojada serranía repleta de encinales y vegetación, con sus ríos que bajan de la Sierra Madre Oriental y fertilizan sus valles del otro lado, está el municipio de Ciudad del Maíz, S. L. P., con sus anchos 4,240 kilómetros cuadrados. La cabecera, el Valle -antes- Ciudad -ahora- del Maíz, se recuesta precisamente en la línea que divide ambas partes. Circundado Orlas altas cumbres que le dan forma, al abrigo de los cerros de Capadero, Huilotas, Flechado y La Cruz, dejando a un lado y a otro los parvos llanos, otrora cubiertos de árboles de mora hoy empobrecidos por el monocultivo, el Valle se tiende en las laderas unidas por el arroyó que lo cruza y que sólo carga agua cuando los cerros se la dan. "Conversión de Nuestra Señora de la Concepción del Valle del Maíz", fue el nombre que le dio su fundador, fray Juan Bautista Mollinedo, el 15 de julio de 1617.

Entonces poblaban la región unas colonias huastecas en el rincón oriental, o sea, en una porción indefinida de la Alta Huasteca, y los pames, qué eran los más, las sierras que rodean la cabecera y las planicies. Estos Pames se dividían en bastantes parcialidades: Ágidiares, Alaquines, Mames, Mascorros, después llegaron Negros, Mulatos, Lobos, Chinos y otras castas. Los pames eran nómadas, cazadores, recolectores. Al fundarse la villa, los misioneros los juntaron en auténtica población organizada; también licitaron, como lo efectuaron en otros lados, a algunos "indios otomíes de otras partes". De los ya cristianizados, para que sirvieran de ejemplo y levadura a los recién pacificados y a punto de convertir. Así se formaron las dos parcialidades los pames, de la Misión de San José - cuyo dialecto era pame y los del Pueblo 'Xigüe". Unos y otros de la misma familia lingüística, con leves diferencias dialectales.

Para 1600 la región ya habla sido explorada. Desde fines del siglo habían entrado en ella, provenientes de la provincia de Michoacán fray Juan de Cárdenas y sus pihuanes. Acompañados de éste, fray Juan Bautista Mollinedo entró a Rioverde, ya conocido entonces. De allí ambos se dirigieron a Pinittuan, después a Lagunillas y Gamotes y prosiguieron hasta el Valle del Maíz. "Aquí dejaron formado un pequeño convento de iglesia, aunque todo como dama pajiza". Pasaron después al pueblo de Tula, y llegaron hasta Jaumave y los límites con el Nuevo Reino de León.

Como carecía el P. Mollinedo de licencias para poblar y necesitaba más religiosos, marchó a España a conseguir unas y otros. En 1617, entre el 1° de julio y 21,22 de agosto, fundó trece misiones, una de ellas, la del Valle del Maíz, donde puso a Fray Pedro de Torres como ministro y fundador y delimitó la Jurisdicción.

En 1626, siendo ministro fray Rafael Díaz, había como 311 familias de indios otomíes y de otras partes, más de unos cien indios pames que no se acostumbraba a la vida sedentaria, más muchos nómadas. Ya había iglesia, de adobe y jacal por techo. A seis leguas estaba la Conversión de San Nicolás. Había, así mismo, algunos pocos españoles, negros y mulatos. Gracias a los otomíes, "de otras partes", ya incorporados a la cultura novohispana y que sirvieron de ejemplo, los pames poco a poco dejaron su vida nómada y se incorporaron a la población.

Por 1703 se avecindó en el Valle el primero de los Moctezuma, Don Juan de Dios Andrade Moctezuma y se convirtió en el tronco de los Moctezuma potosinos. Era descendiente de este emperador. Casó varias veces y tuvo muchos hijos. Recibió en herencia enormes latifundios mercedados por la corona, a costa de los pames. Al arrimo de él llegaron otros españoles, como los Barragán, a usufructuar dicha herencia, esto originó muchos problemas a los indios, que al final salieron perdiendo. En 1735 quedaron dueños de lo mejor de la población. Para 1750 habitaban el Valle 107 españoles, mestizos y mulatos y 1,123 pames.

El 18 de septiembre de 1751 cayó un ciclón extraordinario que no respetó ni casas ni gente ni la iglesia. Murieron muchos y hubo mucha destrucción. Cinco años después se repitió la inundación, con los correspondientes estragos. Entonces, por tercera vez, se trazó de nuevo la población, pero más arriba, precisamente donde ahora se encuentra.

Al contraer matrimonio los advenedizos con las mestizas Moctezuma, se fue creando, por obra de las riquezas heredadas y las dotes, una aristocracia encabezada por los Ortiz Zárate y los Barragán y otros afortunados. Se creó un desarrollo económico y cultural, de lo que dan fe las grandes mansiones construidas en este siglo, y los Barragán comenzaron a dominar la economía y la política. Entre los primeros Barragán descolló Don Felipe, quien por los no muy limpios nexos que con el Brigadier Calleja tuvo con su hijo Florencio, se convirtió en el mayor latifundista de la región. Fue dueño de 22 enormes haciendas. Falleció en 1796. Mientras tanto, los pames, sin tierras, proseguían marginados y explotados.

En 1765 y 1800 se construyó la iglesia parroquial, aunque sin el cupulín, que se construyó hacia 1944, debió de haber contado con hermosos altares del barroco estípide, de madera sobredorada. El neoclásico destruyó los retablos laterales y el mayor se incendió a la entrada de los cedillistas. En cambio, la iglesia de la contigua misión de San José, se empezó en 1753. Inicialmente iba a ser un templo de buenas dimensiones, más le faltaron las fuerzas y quedó como capilla.

En 1789 había en el Valle del Maíz 105 familias de españoles, 211 de indios y 118 castas. Total: 2,259 personas en 434 familias. En la Misión de San José, a su vez, 2,097 pames.

El Grito de Dolores rompió la ancestral tranquilidad del Valle del Maíz. Al apremiante llamado del Brigadier Calleja, de esta población acudieron a formar el formidable ejército realista más de doscientos hombres, 'entre ellos, el después general y presidente, héroe de la conquista de San Juan de Ulúa, Don Miguel Francisco Barragán. Los ricos, por su parte, cooperaron con fuertes sumas de dinero.

Fue cuando empezó a correr la sangre. En la Chirlad de San Luis Potosí, mientras Calleja asestaba tremendas derrotas a los insurrectos, explotó la insurgencia la noche del 10 de noviembre de ese año de 1810. Después de los atropellos, saqueos, secuestros y asesinatos, consumados en esta población, huyeron los cabecillas. El lego "Herrera huyó con el rumbo de Rioverde, y de allí, Perseguido por García Conde, al Valle del Maíz, a donde llegó el 20 de marzo de 1811. Cuando los rebeldes, al día siguiente, se aprestaban para un gran baile, al que seguiría un desenfrenado saqueo, les cayó sorpresivamente aquel comandante y en una media hora los derrotó estrepitosamente. Herrera, Blancas y Villerías lograron salvarse a uña de caballo; pero antes degollaron a 11 inocentes españoles, a los que traían cultivos y penando desde muy lejos. Los insurgentes dejaron más de cuatrocientos cadáveres, muchos, heridos y un buen botín.

Poco después cayeron estos tres sanguinarios cabecillas. Enseguida, para Ofensa contra los insurgentes que merodeaban por la región de Rioverde, se formó el cuerpo Voluntarios del Valle.

Después de cinco años de paz, en junio de 1817, pasó por allí el español Francisco Javier Mina y sus mercenarios. Desembarcó en soto la Marina. Don José Cristóbal Villaseñor salió a enfrentársele a unas cinco leguas del Valle. Fue abatido por Mina. Se replegó la población, y de nuevo fue derrotado. Apodaca informo: "... el malvado Mina siguió su marcha al Valle del Maíz, donde entró el 9, saqueando y robando cuanto encontró en aquel pueblo, donde permaneció hasta la noche del 11, que marchó con dirección a San Luis Potosí..."

La independencia de México se juró en el Valle del Maíz el 28 de agosto de 1821, con gran solemnidad y por todo el pueblo. Pero la paz no duró mucho. A la proclamación de Iturbide siguió una larga serie de guerras civiles, más o menos cruentas, según la región. En 1828 fue la primera expulsión de españoles; en seguida vino otra. Expulsiones que afectaron seriamente a México entero.

El 1o de marzo de 1836 falleció en México el Gral. Miguel Barragán, designado por segunda vez presidente de México, el 3 de noviembre del año anterior. Sus ojos fueron llevados al Valle del Maíz donde los abrió a la luz y fueron sepultados en la pared del Templo. Mientras conseguían la tranquilidad en la región por obra de las sublevaciones y las tierras civiles. Se acentuó con la desastrosa intervención norteamericana de 1839. Muchos que salieron del Valle a defender la Patria invadida ya no volvieron o volvieron lisiados de por vida.

En febrero de 1846 cumplida su misión empezó a desbaratarse la extensa custodia de Santa Catarina de Rioverde. Entonces se fueron los franciscanos que estaban en el Valle de la fundación. Poco después se vino la reforma y tras de ella la intervención francesa y toda la municipalidad y la región fueron tragados por el vértigo de la lucha fraticida.

Con el triunfo de D. Porfirio Díaz, sobre las facciones lerdistas e iglesistas, San Luis Potosí, en 1876, quedó en manos de los Tuxtepecanos, encabezados por un hijo del Valle del Maíz, el Gral. Carlos Diez Gutiérrez. Se inauguró una era de paz y progreso. Se le dio relevancia al camino San Luis Potosí Tantoyuquita, por donde entraba una respetable cantidad de mercancía importada y salía otra muy respetable de fibras duras, talladas en la región. Más de mil operarios trabajaban en este camino. Se estableció la línea de diligencias San Luis Potosí, Tantoyuquita. En 1880 se inauguró el telégrafo San Luis Potosí - Ciudad del Maíz. Lógicamente, se activó el comercio se consolidaron la agricultura y la ganadería, floreció el municipio. Pero los millonarios del Valle vivían o en la ciudad de México o en Europa y el proletariado vivía en la pobreza. El párroco D. Mauricio Zavala captó esta injusticia y, en conveniencia con otros agraviados, como Juan Santiago y muchos huastecos, promovió una rebelión, que fue rápidamente sofocada. En su escuela parroquial, militarizada y sujeta a una disciplina espartana, formó una buena porción de jóvenes.

Por entonces se trajo a un buen número de italianos para colonizar en México. A ojo de Agua. A 12 kilómetros de la cabecera, llevaron unas cien familias. Los colonos llegaron en octubre de 1882. El negocio empezó mal, empezando con el alto costo de las malas tierras asignadas. En tales condiciones la colonia no prosperó mayor cosa. Aunque muchos de los inmigrantes arraigaron y se quedaron para siempre.

En abril de 1890 se inauguró el ferrocarril San Luis Potosí - Tampico, o Central, que pasa por Tablas, lejos de la población. En 1898 se tendió la línea telefónica San Luis Potosí - Rioverde, que luego se prolongó hasta Ciudad del Maíz. En 1905 volvió alterarse la paz porfiriana.

Un tal Vicente Cedillo, en compañía de muchos peones, se rebeló en Minas Viejas. Fue aplacado sin derramamiento de sangre. La sangre volvió a correr al levantarse los hermanos Cedillo, en 1912, contra Madero, en el mes de noviembre. Como no pudieron apoderarse del Palacio Municipal, donde se hizo fuerte el prefecto regional, le prendieron fuego a las oficinas y saquearon algunos comercios y huyeron. A partir de ese año, los Cedillo, ora contra Madero, ora contra Huerta, ora contra Carranza, anduvieron muy activos en la región. Su especialidad era volar trenes y saquear.

En una de tantas entradas de éstos, el domingo 14 de diciembre de 1913, al grito de "Ahí viene los Cedillo", todo mundo corrió a guarecerse, empezando por los que estaban ya para empezar la misa. Nadie se dio cuenta de cómo comenzó el incendio. El presbiterio se convirtió en una hornaza.

En 1914, como villistas, les tocó participar en la larga matanza de Ébano, en la que murió Cleofás. Siguieron luego por su cuenta y contra Carranza. En 1917 el Gral. Rentería Luviano recibió la comisión de someterlos. Al cabo de un aguerrido combate, Magdaleno cayó herido. Llevado al pueblo, murió a poco. Saturnino se limitó a merodear por los alrededores... Se amnistió en 1920.

En 1928, a la guerra se sumó la peste, y a ésta, el hambre. El pueblo se vació. Hubo un momento en que no quedaban más de cuatro familias. El pueblo, solo: las milpas, abandonadas; los potreros, vacíos; todo, en cambio, infestado de revolucionarios ladrones y asesinos.

En 1920 se sometió a Cedillo. Se acabó la lucha armada e inició su atrabiliario y estéril cacicazgo. Siendo un analfabeto se opuso a la política anti-universitaria y socialista de Cárdenas; devolvió la autonomía a la Universidad Potosina y dio libertad de cátedra. Fraguó una revolución mal urdida. Cárdenas lo dejó hacer. Se levantó en armas. Sólo y en enfermo, rodeado por los federales, cayó e18 de enero de 1938, víctima de la traición.

Por: Rafael Montejano y Aguiñaga - Periódico Pulso jueves 9 de junio de 1994
Fotografía: CiudadSanLuis.com(algunas)