Edward James

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Historia de Amor

Jun 21, 2012
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Xilitla

El 5 de mayo fue presentado en el Centro Nacional de las Artes de la ciudad de México el libro “Edward James y Plutarco Gastélum en Xilitla, el regreso de Robinson”, de la historiadora de arte Irene Herner, en el cual documenta la relación sostenida por el artista inglés con un telegrafista mexicano, su socio, con quien mantuvo además una relación amorosa.

El libro de 278 páginas fue editado por el gobierno del estado de San Luis Potosí y fue presentado por el antropólogo Roger Bartra, Bárbara Hernández, Roberto Vázquez, José Woldenberg y la autora.

De acuerdo a la reseña que publica este día el periódico Reforma, en 1945 Edward James entró a la oficina de Telégrafos de México en Cuernavaca donde trabajaba Plutarco Gastélum, “un orgulloso norteño, guapo, alto y de cuerpo atlético, que aprovechaba las entregas como entrenamiento para su incipiente carrera como boxeador”.

Concluida la Segunda Guerra Mundial, James busca un último reducto, alejado de la destrucción que deja la guerra en Europa, un lugar donde recomenzar. Desembarcado de Europa, llega junto con Gastélum a Xilitla, San Luis Potosí, en 1947.

"Edward James no es un caballero colonial, aunque lo encarna como un Robinson Crusoe", escribe Herner. Plutarco se resiste a ejercer de viernes, acota Herner.

“James se enamora perdidamente de aquel joven, hijo de una familia de rancheros de Álamo, dotado de una gran sensibilidad, que se convierte en su guía por México, acompañante en sus viajes por Europa y Estados Unidos, y, más tarde, en su socio en Xilitla”.

Y agrega: “a lado de Edward, Plutarco se encuentra con un mundo glamoroso que incluye desde la nobleza hasta la vanguardia artística del siglo 20. James se codea con Salvador Dalí, Federico García Lorca, René Magritte y celebridades de Hollywood y México”.

“Dalí llega a tenerle tal simpatía al joven mexicano que ofrece tomarlo como discípulo y que viva en su estudio en España, le cuenta James a Leonora Carrington, su gran amiga en México, a través de una carta fechada en 1947: "Plutarco ya dibuja notablemente bien".

"Si bien Edward James amaba a Plutarco, él amaba el mundo de James", señala la historia Irene Herner.

Según Reforma, Plutarco se presenta como el amante esquivo, desdeñoso, y la perspectiva de asumir un "maridaje" con otro hombre le parece "un infierno". En el archivo de West Dean, sede de la Fundación Edward James en Inglaterra, hay cartas de Gastélum, quien firma como "Palú", donde asoman los sentimientos ambivalentes hacia el inglés.

Con los años, se establece entre Edward y Plutarco una relación de dependencia económica; y luego, sobreviene la tragedia, a Gastélum lo ataca el mal de Parkinson, que lo devasta. James busca en vano una cura en Europa.

Por: PlanoInformativo.com
Fotografía: Cydtmuseum.blogspot.mx